lunes, 2 de febrero de 2009
Inseguridad: la clave está en lograr exclusión cero
Tienen motivos fundados. La región tiene la segunda tasa mayor de homicidios anuales del mundo y duplica la que tenía en 1980.
En diversos países, se difunde la idea de que se deben apoyar políticas de "mano dura". Esa visión apunta a un tratamiento básicamente policial de todo el problema, enfatizado en medidas como dar más facultades a la policía, permitir el encarcelamiento aun por infracciones menores para dar ejemplo (la llamada tolerancia cero), considerar delito los signos de pertenencia a pandillas, bajar la edad de encarcelamiento, acelerar los juicios, implantar penas más severas, etc.
La realidad ha demostrado que el tema es más complejo. Los países que han aplicado mano dura han fracasado en reducir el delito. Estudios sobre El Salvador, Guatemala y Honduras, que aplicaron mano dura, muestran que las cifras de inseguridad ascendieron y el número de miembros de las maras (pandillas juveniles) aumentó (USAID).
A la luz de la experiencia y los datos disponibles para efectivamente reducir el delito habría que considerar por lo menos las siguientes cuestiones.
Hay que diferenciar diversos tipos de delincuencia.
Está por un lado el crimen organizado, las bandas del narcotráfico, el secuestro, el tráfico de personas y otras. Es imprescindible que la sociedad se defienda frente a ellas y las desarticule aplicando el máximo peso de la ley. Ello requiere apoyar una renovación profunda de las instituciones policiales, modernizándolas, dotándolas de recursos y capacidades técnicas.
Pero hay otro tipo de problema muy diferente.
Es la delincuencia juvenil. Los delitos de menores, que pueden comenzar por robos pequeños e ir escalando. La evidencia indica que están profundamente ligados con el hecho de que uno de cada cuatro jóvenes latinoamericanos están fuera del sistema educativo y del mercado de trabajo. Carecen en muchos casos también de un marco familiar.
La pobreza, que causó no terminaran primaria o secundaria, también desmembró sus familias. Eso los estimula a formar parte de pandillas para tener algún lugar de pertenencia, y su "acorralamiento social" los hace vulnerables al delito. Así, un estudio muy reciente en Estados Unidos muestra que los delitos de jóvenes subieron en ese país, y que ello estuvo ligado a la crisis y al abandono de los jóvenes desfavorecidos por las políticas públicas.
The New York Times planteó editorialmente (30/12/08) que "la política pública debería desestimular a los jóvenes de formar parte de gangs, reteniéndolos en la escuela, consiguiéndoles trabajos y dándoles programas de servicios sociales, y de consejería". El Congreso americano aprobó por otra parte recientemente la "Ley de la Segunda Oportunidad", que obliga al Estado a apoyar y tratar de insertar a los que salen de las prisiones.La delincuencia juvenil en América latina requiere políticas activas de trabajo para jóvenes desfavorecidos, más educación, más protección de sus familias, y servicios.La mano dura agrava el problema en lugar de solucionarlo. Concluye el estudio sobre los países centroamericanos con mano dura antes mencionado que "muchos de los jóvenes jamás han experimentado una interacción positiva con el Estado.
Con frecuencia su única vivencia del Estado es la policía haciendo arrestos y encarcelando".En la práctica la aplicación de la mano dura ha llevado a empujar aún más lejos de la sociedad a los jóvenes en riesgo y llenar las cárceles de ellos. También ha preparado el camino para que ante la falta de respuestas de la sociedad, puedan ser reclutados por el crimen organizado. Señala una investigación de la Universidad Nacional de México sobre dicho país: "la base de apoyo social del narcotráfico comprende a más de 500.000 personas.
"Mientras no haya una política económica y social para reducir la pobreza será difícil revertir la situación".
Los países exitosos en seguridad ciudadana han sido los de exclusión cero, no los de tolerancia cero.
Las menores tasas de delincuencia las tienen países como Noruega, Finlandia, Suecia y Dinamarca. Sin embargo tienen el menor número de policías por habitante. Su éxito está en que han logrado abrirles plenas oportunidades de inclusión a los jóvenes. Tienen garantizados salud, educación, posibilidades de trabajo, y hay fuerte protección a la familia.Hay que renovar el debate. Es necesario pasar a políticas más integrales. Junto a fortalecer la policía para enfrentar el crimen organizado, sanearla y profesionalizarla, es imprescindible plantear alternativas a la juventud excluida de la región.
El presidente Lula termina de lanzar un programa en gran escala en esa dirección, "Tierra de Paz". Se propone enfrentar la grave situación de criminalidad en las favelas de Río con una inversión de más de 580 millones de dólares, dedicada a inundarlas de servicios de salud, escuelas, oportunidades de capacitación, de deporte y desarrollo cultural.
En Argentina, el Ministerio de Educación ha ofrecido a los jóvenes que no terminaron la secundaria apoyos de toda índole para que puedan completarla; hubo una estimulante respuesta.América latina está en una encrucijada frente a el fundamental problema de garantizar seguridad a sus ciudadanos: mano dura, o "más de lo mismo" que viene fracasando, o respuesta integral.
Fuente: Bernardo Kliksberg. Argentino, Asesor Principal PNUD, para América Latina. (Autor de "Hacia una economía con rostro humano" , Fondo de Cultura económica, 2002 y "Más ética, más desarrollo , Grupo editorial, 2004.)
domingo, 25 de enero de 2009
FUNDACION DE LA DIVISIÓN DEL TRABAJO
De su boca brotaron los sacerdotes. De sus brazos, los reyes y los guerreros. De sus muslos, los comerciantes. De sus pies los siervos y los artesanos.
Y a partir de entonces se construyó la pirámide social, que en la India tiene más de tres mil pisos.
Cada cual nace donde debe nacer, para hacer lo que debe hacer. En tu cuna está tu tumba, tu origen es tu destino: tu vida es la recompensa o el castigo que merecen tus vidas anteriores, y la herencia dicta tu lugar y tu función
El rey Manu aconsejaba corregir la mala conducta: Si una persona de casta inferior escucha los versos de los libros sagrados, se le echará plomo derretido en los oídos; y si los recita, se le cortará la lengua. Estas pedagogías ya no se aplican, pero todavía quien se sale de su sitio, en el amor, en el trabajo, o en lo que sea, arriesga escarmientos públicos, que podrían matarlo o dejarlo más muerto que vivo,
Los sincasata, uno de cada cinco hindúes, están por debajo de los de más abajo. Los llaman intocables, porque contaminan: malditos entre los malditos, no pueden hablar con los demás, ni caminar sus caminos, ni tocar sus vasos y sus platos. La ley los protege, la realidad los expulsa. A ellos, cualquiera los humilla; a ellas, cualquiera las viola, que ahí sí resultan tocables los intocables.
A fines del año 2004, cuando el tsunami embistió contra las costas de la India, los intocables se ocuparon de recoger la basura y los muertos.
Como siempre.
Fuente: Eduardo Galeano. “Espejos” . Editorial Siglo XXI, 2008
sábado, 24 de enero de 2009
Nunca vi almas.....
Monseñor Helder Cámara, Obispo de Recife, Brasil
Piratas y Emperadores
La respuesta del pirata fue “elegante y excelente”, dice San Agustín.
Sin duda, refleja con bastante precisión las relaciones actuales de Estados Unidos y varios actores secundarios de la escena del terrorismo internacional.
En líneas más generales, el relato de San Agustín aclara el significado del concepto de terrorismo internacional en el uso occidental contemporáneo, y llega hasta el fondo de la exaltación de incidentes escogidos de terrorismo que se utilizan en la actualidad, con supremo cinismo, como un pretexto para la violencia occidental.
Fuente: Noam Chomsky, “Piratas y emperadores” (fragmento del prefacio de la primera edición)
Noam Chomsky: Nacido en Filadelfia en 1928, aún es profesor del Departamento de Lingüística y Filosofía en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), la “fábrica de ideas de Estados Unidos”
Sus libros parecen exigir no tanto lectores como discípulos, contándose entre los más prominentes a John Pilger, Harold Pinter, Michael Moore y Naomí Klein (N. Klein autora de “No Logo”, “Vallas y ventanas” y “La doctirna del shock”
Dos clases de periodistas
“Hay dos clases de periodistas……”
“…Unos describen la realidad como una mera yuxtaposición de anécdotas…”
“…Otros indagan las verdades de los hechos…”
“Por ejemplo, dos periodistas, en Buenos Aires, en los días previos al 25 de mayo de 1810, entrevistando al Sr. Vyetes, dueño de una jabonería”:
Uno le pregunta cuáles son los jabones de mejor calidad y el otro presiente la inminencia de la revolución.
Prefiero los segundos, porque no quiero que la revolución me tome de sorpresa hablando de jabones”…………………..
LA ANÉCDOTA DE BOHR....Enseñando a pensar
enseñando a pensar...
Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
"Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada.
Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.
Leí la pregunta del examen: 'Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro'.
"El estudiante había respondido: 'lleve el barómetro a la azotea del edificio y átele una cuerda muy larga.
Descuélguelo hasta la base del edificio, marque y mida.
La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio'.
"Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.
Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.
Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad.
Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
"Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema.
Su dificultad era elegir la mejor de todas.
Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara.
En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coja el barómetro y láncelo al suelo desde la azotea del edificio, calcule el tiempo de caída con un cronómetro.
Después aplique la formula altura = 0,5 A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio.
En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta. "Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta.
Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra.
Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.
"Perfecto, le dije, ¿y de otra manera?
Sí, contesto, este es un procedimiento muy básico: para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea.
Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura.
"Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo.
Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la per-pendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.
En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precisión.
En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje.
Cuando abra, decirle: "-Señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo.
En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar".
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban.
Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.
Fuente: me lo mandaron por mail dos personas, la Sra Liliana Lugori y el Sr. Guillermo Druetto
Saber qué ocurre
Cuando no entiendas qué dice una persona, no persigas cada una de sus palabras. Rinde tus esfuerzos. Silénciate interiormente y escucha con tus ser más profundo.
Cuando te asombre algo que veas o escuches, no luches por entender. Retírate un momento en tí mismo y cálmate. Cuando una persona está en calma, lo complejo se pone simple.
Saber qué ocurre, no empujar, abrirse y estar atento. Mirar sin clavar la vista. Escucha con más quietud que agudeza. Usa la intuición y la reflexión en lugar de descifrar.
Mientras más te liberes de tu empeño y mientras más abierto y receptivo estés, con más facilidad sabrás que está ocurriendo.
Además, quédate en el presente. El presente es mas accesible que los recuerdos del pasado y que las fantasías del fututo.
Por lo tanto, pon tu atención en lo que ocurre aquí y ahora
Lao-Tse, cinco siglos antes de Cristo. Considerado por los Chinos "El más sabio de sus filósofos"
Fuente. El Tao de los Líderes. Editorial Nuevo Extremo, 1990